Para saber cómo llegaron los personajes a la situación en que se encuentran en esta historia, sería bueno leer primero  La Poción.
Este fic es un regalito que me hizo Altair, ¡una gran escritora!, si deseas ver más de sus fics de Harry Potter (altamente recomendados) y de Caballeros del Zodiaco (entre los cuales se encuentra el mejor que he leído hasta ahora), no dejes de visitar su página en http://sunmoon.deshoa.net/  

 

EL CHOCOLATE

por Altair

 

Para Daga, por escribir esos fanfics tan lindos, sean potterianos o saintseiyanos. ^^

 


— No puedo mentir en este momento, y cualquier intento por suavizar mis palabras será inútil. Severus, me has decepcionado.

Sus palabras vienen a mí con una claridad asombrosa. No debería sorprenderme, suelo recordar absolutamente todo. Quizá lo que me sorprende es que las recuerde justo ahora.
Casi puedo ver su rostro. Sus ojos azules, pese a sus palabras, muestran más tristeza que enojo. Creo que eso es lo único que no soporté. Que él, precisamente él, se sintiera decepcionado por algo de lo que yo era responsable.


— Hice lo que tenía que hacer. Quizá lo que debí hacer hace meses.

Tratar de mentir sería insultarlo. Porque todavía lo creo. Todavía quiero creerlo. Hice lo correcto, anoche y también esta mañana.


— Pero te pedí que no lo hicieras.

¿Hasta cuándo iba a confiar en él y no en lo que era obvio?, recuerdo que pensé mientras lo escuchaba.


— Supongo que ya sabes que Remus renunció. Abandonó Hogwarts hace menos de media hora.
— Sí, lo sé.
— ¿Y sabes cuál fue uno de sus motivos?
— Dudo que al fin se haya dado cuenta de que su presencia aquí era un error.
— No era un error, ni tampoco un peligro como creíste. Todo estaba saliendo bien...
— Hasta ayer.


Me dolió hablarle así. Por años, él ha sido más que un padre para mí. Un padre me habría rechazado al enterarse de mis crímenes. Él me perdonó. Y sin embargo, cuando me pidió que lo hiciera, que perdonara a alguien más, no pude. No encontré perdón ni compasión dentro de mí.
¿Debería sentirme mal?


— Severus, ¿por qué revelaste que Remus es un licántropo?


No respondí. Tal vez de momento no lo tuve muy claro. ¿Por qué lo hice?


— ¿Severus?
— Me pareció muy injusto lo que pasó. Lupin lo engañó durante todo el año. Él sabía dónde estaba Black. Le ayudó a entrar a Hogwarts, le...
— ¿Te consta que lo sabía?
— Los encontré juntos, con esos tres Gryffindors.
— Severus, hace muchos años, una persona a quien aprecio mucho me aconsejó que no confiara en lo que veía, sino en lo que sabía.


No respondí. Era lo único con lo que podía haberme desarmado.
Porque la persona que le dijo eso, hace años, fui yo. Cuando averigüé que había un espía cerca de Lily y de Potter y no lográbamos deducir quién era.


— ¿Qué tanto sabes sobre Sirius, Severus?


Sin querer, vuelvo a poner la misma cara de repulsión con la que respondí. Todo tiene que regresar a Black, ¿verdad? Su estúpida broma, la muerte de Potter, la renuncia de Lupin... Todo regresa a él, como si fuera una sombra incapaz de saber cuándo separarse de los demás y disolverse en la luz.


— ¿Qué no voy a saber? Que es un traidor, un asesino, que intentó matar a Potter como mató a sus padres hace años...
— Todo lo que sabes sobre él... lo que sabíamos, de hecho, estaba mal. Sirius jamás fue ni un traidor ni un asesino. No intentó matar a Harry, ni estuvo relacionado con las muertes de Lily y James.
— ¡Por favor, no me diga que a usted también lo ha engañado!
— No, Severus. El único que sigue engañado eres tú.


¿Dónde estará Black? Ojalá que esté rodeado por Dementores. Espero que lo atrapen los Aurors. Es lo menos que merece.
Sobre todo por engañarlo. Justo a él. Por hacer que crea lo que deseó por años, por hacerlo recuperar la esperanza en uno de sus mejores alumnos.


— Director, me está insultando.
— No es mi intención, créeme. Tampoco te culpo, porque creí lo mismo durante demasiado tiempo y permití que un inocente permaneciera en el infierno durante doce años.


En ese momento recordé, justo como ahora, las palabras de Lupin. Sirius no es el traidor, me dijo. Era obvio que insistiría en ello, siendo su cómplice.


— Black era un mentiroso y un asesino en potencia cuando estudiábamos aquí. Azkaban no lo habrá convertido en un mejor hombre.
— Se te pidió que escucharas, Severus. No te costaba nada ceder algunos segundos. Pero no quisiste hacerlo. No quisiera saber por qué te negaste...


Y también recuerdo lo que Lupin dijo al ver que no le creía. “¿Eres capaz de devolver a un inocente a Azkaban por un pleito de estudiantes?”
Fue en ese momento en que perdí el control. Lupin pensó que me convencería, Black esperó que le creería. No soy como esos niños imprudentes que escucharon y creyeron de inmediato. Me enfureció que pensaran que sería fácil convencerme, que engañaran al director, que nos obligaran a vivir todo un año en zozobra cuando estuvieron de acuerdo desde el inicio...
Cómo disfruté cuando amenacé con entregarlos a los Dementores. Era lo menos que merecían.


— No podía creerlo, director. Sigo sin creerlo. Black intentó matarme cuando apenas éramos jóvenes, ¿por qué habría cambiado si demostró que pertenecía a lo peor de nuestro mundo?
— Sirius cometió un error muy grave en aquel entonces. No lo negaré.
— No puede negarse.
— Pero esta vez, tú fuiste el que cometió el error.


Miro hacia el cielo raso de mi oficina, puesto que aquí no tengo ventanas. Me pregunto dónde estará Lupin. ¿Habrá llegado ya a King’s Cross? ¿A dónde irá desde ahí? ¿Habrá alguien que lo espere?
No debería importarme.


— Director...
— Remus te decía la verdad. Sirius es inocente. Él no traicionó ni a James ni a Lily, ni mató a esos muggles, y menos aún mató a Peter Pettigrew. Peter sigue vivo, Severus. Él fue el responsable de todos esos crímenes.


Es sólo que fue él, precisamente él, quien nos obligó a crear un equilibrio. Lupin se vio obligado a poner su vida en mis manos. Yo me vi obligado a responder a esa confianza. ¿O será posible...?


— No es cierto.
— Lo es. ¿Sabes? Cuando un hombre está condenado a muerte, y sabe que es cuestión de minutos para que todo deje de interesarle, dice la verdad.


¿Será posible que...?


— Black quiso aprovecharse de su confianza, director. Quería que lo salvara.
— Sirius no lo hizo por él. Jamás me pidió que intercediera en su nombre. Me confesó lo que ocurrió hace tantos años para morir tranquilo. Y sobre todo, para exculpar a Remus.


¿Será posible que lo que me enfureció tanto en ese momento fue descubrir que Lupin había roto ese equilibrio? ¿Que nos había hecho confiar en él sólo para traicionarnos? ¿Que se esforzó en ganar mi confianza porque le convenía?
¿Que llegué, en efecto, a confiar en él?


— A Black nunca le ha interesado Lupin. Lo usaba cuando eran jóvenes. Supongo que continuó usándolo en los últimos meses.
— Lo curioso es que Remus siempre sea el que acaba perdiendo, ¿no te parece? Estuvo en riesgo de ir a Azkaban si te mataba, perdió a todos sus amigos hace años... Hoy tuvo que renunciar a un trabajo donde era feliz.
— Black ha sido el responsable.
— Pero tú pudiste evitarlo, si tan sólo hubieras cumplido lo que te pedí.


A veces, me dio la impresión de que Lupin intentaba llevar la fiesta en paz. Yo le puse una barrera y él no la traspasó... pero no porque no lo intentara, aunque fuera un poco.


— Espero que algún día comprendas lo que hiciste hoy, Severus. Te dejaste llevar por un arrebato, y ese arrebato costó la felicidad de una persona que era inocente. Que siempre lo fue.


Esas son las últimas palabras que recuerdo. Supongo que ya no me dijo nada importante y que desistí de defenderme. Lo único cierto es que he decepcionado a Dumbledore por negarme a creer en alguien, siendo que hace años él fue el único que confió en mí.
Pero, ¿por qué estoy pensando en todo esto?
La respuesta está frente a mis ojos.


— ¿Severus?
— ¿Qué?
— ¡Piensa rápido!
— ¡AH!
— Ups... perdón, no pensé que soltarías la copa... pero al menos atrapaste el chocolate...


Nunca me comí ese chocolate. Estaba muy molesto cuando, hace meses, lo guardé en mi escritorio. Acabo de encontrarlo.
¿Por qué nunca me lo comí? ¿Por qué nunca lo tiré a la basura?
¿Acaso porque, en el fondo, sí quería conservar ese equilibrio?



Finis